26 de abril de 2011

El reto en cifras

Una vez concluida nuestra aventura y como recapitulación de datos expongo este informe para dar cuenta de los números que se han movido a lo largo de esta travesía.

Kilómetros recorridos. Ahora sí podemos decir con certeza la distancia que hay entre la frontera francesa y la frontera valenciana a través de territorio catalán siguiendo el GR92. Concretamente son 596,67 kilómetros los recorridos con 14.077 metros de desnivel positivo y 14.171 metros de desnivel negativo. Esta es la distancia recorrida por Paco y Juan Carlos. En mi caso y debido al día y medio de parada ocasionada por mi lesión en el dedo meñique completé 455,99 kilómetros. 140,68 kilómetros menos que ellos.

Se invirtieron un total de 166 horas y 53 minutos de las cuales 36 horas y 59 minutos fueron paradas en la Nave Nodriza para descansar por la noche. Quedan 129 horas 54 minutos de marcha de las cuales fueron paradas intermedias unas 14 horas quedando unas 116 horas de marcha efectiva.

Entre las personas que nos acompañaron por los diferentes tramos del recorrido y que fueron muchísimas hay que hacer mención especial a Jordi Bellart (Rustic) con 143,45 kilómetros y medalla de oro. En segundo lugar nuestro amigo Roque Lucas con 110,83 kilómetros y medalla de plata. Justo una semana antes había hecho otros 107 kilómetros en la Tramontana (Con un par !!!). Y en tercera posición y medalla de bronce a otro incondicional de los primeros días: Xavi Moll con 102,00 kilómetros. También Jaume Senserrich con 46,50 kilómetros hizo una buena tirada con nosotros.

Parámetros fisiológicos. Durante la travesía nos tomamos diariamente una serie de parámetros para ir comparándolos día a día. Estos parámetros fueron peso, pulso y presión arterial. No hubo grandes alteraciones en ninguno de ellos en ninguno de los participantes. En cuanto al peso una pérdida de unos 2 kilos los dos primeros días que luego se mantuvieron hasta el final con algunas fluctuaciones. El pulso en reposo igualmente se mantuvo dentro de unos límites aceptables para cada participante aumentando ligeramente con el paso de los días. Y la presión arterial también estuvo dentro de unos límites razonables esta vez bajando ligeramente en los primeros días y estabilizándose hacia la mitad de la travesía.

Condiciones meteorológicas. Otra información que hemos ido tomando durante los días que ha durado nuestra travesía han sido las condiciones meteorológicas que se han mantenido bastante estables durante todos los días excepto los dos últimos en los que apareció la lluvia en ocasiones con violencia acompañada de vientos fuertes. La primera mitad se ha caracterizado por días soleados con algo de viento. La segunda mitad han aparecido las nubes y el viento fuerte para terminar con auténticos vendavales. Las temperaturas bastante estables a lo largo de los días con máximas que rara vez han sobrepasado los 20º y mínimas que difícilmente han bajado de 10º.

Manolo Real.

24 de abril de 2011

La fuerza que nos mueve: La solidaridad

Ya se ha terminado nuestra aventura de recorrer Cataluña de Norte a Sur siguiendo el trazado del GR92 para difundir la tarea de la Organización Obrir-se al Mon en beneficio de personas con Autismo y Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD).

Ahora estamos mentalmente repasando estos casi 7 días de lucha continuada a lo largo de 600 kilómetros de senderos, pistas, acantilados, carreteras y paseos marítimos. Cruzando montañas y pueblos. Y llegamos a la conclusión de que hemos necesitado algo más que fuerza física para llevar a cabo nuestro empeño. Hace falta algo mas que fuerza para seguir avanzando con los músculos doloridos, con los pies heridos, casi mutilados, de día y de noche, con frío o calor, con viento o lluvia .

¿Qué es lo que ha motivado a 5 hombres llevar este mensaje solidario a través de tantos kilómetros durante tanto tiempo?.

Podemos pensar que las barritas energéticas o los complementos vitamínicos, o las llamadas de ánimo de tantos amigos y conocidos. O las visitas de nuestros familiares ... Pero analizando detenidamente llegamos a la conclusión de que de donde realmente hemos sacado la motivación ha sido de la palabra SOLIDARIDAD.

SOLIDARIDAD con personas que no han elegido una vida llena de adversidades, pero que les ha tocado en la lotería de la vida. Su vida es como una carrera ultra llena de obstáculos en la que no tiene opción de abandonar. Nosotros, eligiendo vivir estos 7 dias de adversidades, hemos querido ser solidarios con estas personas. Y pensando en ellos es de donde hemos sacado esa fuerza "extra" para dar a conocer su problemática.

El momento mas emocionante para nosotros fue cuando a punto de llegar al Pont del Olivar, nuestro destino final, se nos unieron tres personas muy emblemáticas: El Presidente de la Organización Obrir-se al Mon, su esposa y su hijo autista. Hicimos los últimos metros con ellos cogidos de las manos y nos fundimos en un abrazo de eso: De SOLIDARIDAD en mayúsculas.

Va por ellos y si nuestro esfuerzo ha servido para algo nos damos completamente por satisfechos.

El equipo GR92 Non Stop.

23 de abril de 2011

Nadie nos dijo que era imposible ¡Por eso lo hemos logrado!

“El último día. Hoy será corto… Lleno de emociones. ¡Hoy acabamos! Apenas hemos dormido. Nos esperan todos en la meta… nuestros fieles seguidores… nuestras inestimables familias... nuestros incondicionales amigos. ¡Todos estarán ahí! Las lágrimas vuelven a nuestros ojos. Nuestro gran esfuerzo ha valido la pena. Los sentimientos otra vez a flor de piel. El vello de punta… ya llegamos… Nos vienen a la memoria los primeros pasos. Pasos que hoy nos conducen a conquistar nuestro sueño”

Esta mañana nos acompañan Rustic y Roque, dos de nuestros amigos. Han dormido con nosotros en la nave nodriza. Quieren estar a nuestro lado. Saben que estamos pasando por momentos difíciles y quieren estar ahí para tirar del carro. Para ir de uno a otro dependiendo de quien los necesite. Contándonos historias. Cantándonos canciones. Siempre con la intención de arrancarnos una sonrisa y hacernos olvidar el dolor que sienten nuestros cuerpos y la tensión que padecen nuestras mentes.

Hoy 22 de Abril de 2011 a las 5:55 de la madrugada, los de voluntad férrea, Juan Carlos, Manolo y Paco, dejamos Camarles y nos disponemos a recorrer los últimos kilómetros que nos quedan para alcanzar nuestra meta. Nuestro hombre de hierro, Paco, no ha pasado muy buena noche y no se encuentra muy bien. Está Roque para atenderlo. No ha sido nada. La fatiga, los nervios y la ansiedad a veces provocan estas situaciones. Cuando vemos a nuestro amigo rehacerse, los demás cogemos aire. Respiramos despacito como si este se nos fuese a acabar. Necesitamos saber que todos estamos preparados para seguir. No ha caído una gota en toda la noche. Ahora son las 5:57. Hace dos minutos que hemos empezado a andar. Está diluviando. ¡Mala suerte! Ni caso. Falta poco, muy poco.

Nuestros fieles amigos, Blas y Toni, nos han preparado el café como cada día. Con más cariño que de costumbre. Un poco de leche para que no resulte tan fuerte, un poquito de azúcar para endulzar los momentos amargos y un poco de magia para subir los ánimos. Saben que estamos nerviosos. Que los necesitamos mas cerca que nunca. Nos hacen sentir que somos un equipo y hoy vamos a ganar por goleada. ¡Sois unos cracks!

Hemos parado para desayunar. Blas y Toni nos comentan que nuestros amigos del Montsiá, el grupo de C.E.U. Sudactiu, los han ido a buscar a la nave nodriza y los han guiado hasta Amposta. Aquí se ha producido el reencuentro. Ha sido muy emotivo. Seguía diluviando y nuestros amigos no solo han guiado a la nave nodriza sino que ahora estaban decididos a acompañarnos hasta el Pont de l’Olivar. Nos han arropado hasta el final. No podíamos creer lo que han estado dispuestos a hacer esta buena gente. Se han levantado de madrugada, hacía frío, llovía a mares y ellos han estado en todo momento con nosotros. Son la amabilidad personificada. Unas personas con un corazón muy grande que saben lo que se padece en estos retos y lo que se agradece que te lleven de la mano. ¡No os podéis imaginar lo agradecidos que os estamos! Florenci y Domingo, por favor, transmitid este mensaje a todo vuestro grupo.

Los teléfonos hoy se han vuelto locos. ¿Dónde estáis? ¿Cómo os encontráis? ¡Ya estamos en Ulldecona! ¡Os estamos esperando todos en la Plaza de la Iglesia! ¡Tenemos ganas de abrazaros! ¡Enhorabuena! ¡Para nosotros ya sois unos campeones! Todos estos mensajes de cariño nos han emocionado de tal manera que cuando nos hemos dado cuenta ya no caminábamos. Estábamos corriendo. Nos hemos olvidado de todos nuestros males. Ya no teníamos ampollas, ya no nos dolían las piernas, ya no sentíamos fatiga. Solo nos guiaba la emoción de que todos nuestros seres más queridos y muchos de los amigos que nos ha estado apoyando desde el principio, nos estaban esperando. Queríamos llegar cuanto antes.

A las dos y veintitrés minutos de la tarde, entrábamos en la plaza de la Iglesia. Triunfantes. Emocionados. Como guerreros que vuelven de la batalla. Nos han vitoreado. Lo han hecho hasta quedarse sin voz. Nos hemos abrazado a nuestras mujeres y nuestros hijos. Nos hemos besado. No hemos podido contener el llanto. En la plaza nos estaban esperando un grupo de personas de la Asociación “Obrir-se al Món”. El presidente, su mujer y su hijo autista. Nuestros familiares y amigos. Y también las familias de los de Sudactiu que en este último capítulo han entrado a formar parte de nuestro sueño. Casi no nos hemos parado. ¡Tenemos que llegar al final! ¡Solo unos cuantos pasos más!

Embargados por la emoción corremos hacia el Pont de l’Olivar. El grupo ahora es más numeroso. Se han sumado nuestros hijos y algunos corredores de Ulldecona que nos estaban esperando. ¡Que subidón! En el último tramo más que andar o correr parecía que volábamos. ¡Suerte que nos han acompañado! Las lágrimas no nos dejan ver el camino.

Al fin vemos nuestro reto cumplido. Nuestro sueño hecho realidad. Son las tres menos veinticinco de la tarde y alcanzamos el monolito que hay a las afueras del pueblo con la marca del GR92. ¡Si! ¡Abrid bien los ojos! Hemos conseguido el reto. Estamos en el Pont de l’Olivar. Aquí ponemos punto final a nuestra aventura. ¡Sueño alcanzado! Volvemos a reencontrarnos con todo el mundo. Otra vez besos, abrazos y vítores por lo bien que lo hemos hecho. Nos hemos hecho mil fotos. Nos hemos sentido muy especiales y muy queridos. Después de los festejos, los chicos de Temps d’Aventura de TV3, nos han hecho una entrevista. Nos han filmado y saldremos en la tele. Estamos contentos, esto no pasa todos los días.

Hoy hemos recorrido 37,10 kilómetros en 8 horas y 40 minutos, con un desnivel positivo de 744 metros y desnivel negativo de 624 metros. El punto más alto del recorrido ha sido 699 metros y el más bajo 56 metros. Casi toda la mañana ha estado lloviendo, a veces diluviando. El tiempo solo nos ha dado una tregua al llegar a Ulldecona para poderlo celebrar con todos los honores.

Queremos dar las gracias a la Policía Local y Mossos d'Escuadra de Camarles y al Ayuntamiento y Policía Local de Ulldecona por velar por nosotros y facilitarnos el paso por sus poblaciones. En esta última población especialmente a los policías locales Alicia y Jordi que nos facilitaron sus instalaciones para ducharnos depués de 7 días de unas condiciones de higiene precarias.

Es nuestro último día en esta aventura ¡Cuánto hemos aprendido! A convivir. A respetar. A ser tolerantes. A ser generosos. A saber esperar. A dar gracias. A pedir perdón sin palabras. A escuchar. A dar y a recibir consejos. A pensar antes de hablar. Y a un millón de cosas más que ahora no nos vienen a la cabeza. Hemos estado unidos en todo momento. En los buenos ratos y en los momentos difíciles. Siempre pendientes los unos de los otros. Cinco amigos que se han dejado la piel por conseguir su sueño. Una experiencia única. A partir de ahora en todas nuestras vidas habrá un antes y un después.

Hoy cinco son cinco. Un equipo maravilloso que a través del compañerismo y la amistad le han dado a conocer a toda Cataluña, primero su mensaje de solidaridad y después que los sueños se cumplen. Que hay que ir tras ellos. Que requieren un esfuerzo casi sobrehumano. Pero que si nosotros hemos podido alcanzarlo y disfrutarlo, vosotros también. No dejéis nunca de soñar. La vida está hecha de pequeños sueños que a medida que se van cumpliendo, nos hacen mejores en todos los aspectos. Hacen que seamos un ejemplo para todos los que nos rodean. Hacen que demos lo mejor de nosotros para recibir lo mejor de los demás ¡Muchas gracias a todos, buena suerte y a perseguir los vuestros! ¡Cuidaros mucho!

Pont de l’Olivar. Ulldecona
22 de Abril de 2011, 14:35 horas

22 de abril de 2011

¡Ya estamos en la recta final!, hacemos noche en Camarles

“Empieza la cuenta atrás. Hoy nos despiertan los latidos de nuestros cinco corazones. Bum, bum, bum, bum, bum. Se quieren salir del pecho. Como si estuvieran entonando una canción… ¡Suenan al unísono! ¿Cuándo empezó esta locura? El viernes. Han pasado seis días. Uno más de lo previsto… Estas cosas pasan… ¡Tranquilos! Lo vamos a conseguir. Ya estamos en la recta final. La euforia se apodera de nosotros. De un salto salimos de la cama. ¡Que dolor! Poco a poco vamos estirándonos. Un bostezo aquí, otro allá. ¿Preparados? Continuemos nuestro camino, ¡Ya casi lo hemos logrado!

Tenemos que hacer un esfuerzo sobrehumano para levantarnos. Nos sentimos sensibles y frágiles. A veces parece que en algún momento nos vayamos a romper en mil pedazos. Pero es que puede pasar. Nos veis grandes y fuertes, como gigantes, pero tras un desgaste como el que estamos sufriendo, los sentimientos afloran sin llamarlos. No los podemos contener. No dormimos ni tres horas diarias desde el primer día. No hay tiempo para descansos. Es el resultado del esfuerzo físico y psicológico al que nos vemos sometidos cada minuto. Es hora de sacar lo que queda de nosotros y aprovecharlo para acabar este tramo de la travesía.

Hoy, 21 de Abril de 2011 a las 6:30, los infatigables luchadores, Juan Carlos, Paco y Manolo continúan su camino hacia Amposta. Aún les quedan algunos pueblos a los que llevar su mensaje solidario. Nuestro compañero, Manolo, ayer hizo una prueba de fuego, corrió alrededor de 40 Km., y la pasó, además con nota. Hoy está totalmente integrado en el grupo otra vez. Con mucho dolor pero con mucho espíritu y mucho tesón. Esta mañana a primera hora no ha sido el despertador ni el café lo que nos ha puesto en marcha. Aún estaba oscuro cuando ha llegado nuestro gran amigo Roque, es corredor como nosotros, pero también es médico. Ha venido sobre todo para correr junto a nosotros en el tramo final. El más difícil. No por la dureza sino por el cansancio que acumulamos. Pero no estará de más que nos eche un vistazo. Todos tenemos algo que contarle. Solo con el hecho de tenerlo a nuestro lado ya nos sentimos más aliviados.

Los muchachos de atenta mirada, Blas y Toni, hacen el café y preparan algo para que no nos marchemos con los estómagos vacíos. Unas palabras de ánimo. Ellos en estos días, se han convertido en psicólogos. Nos han observado meticulosamente. Ya saben lo que necesitamos cada uno. Nos han ayudado cuando nos han visto alicaídos. Nos han dejado sus hombros cuando estábamos abatidos. Se han reído con nosotros de las cosas cotidianas. Juntos hemos sobrevivido en la nave nodriza. En unos pocos metros cuadrados. Hay que tener mucha cordura y aplomo para hacer que las cosas funcionen bien. Todos hemos puesto mucho de nuestra parte, la amistad y el acercamiento nos han ayudado muchísimo.

Sin pensarlo dos veces, empezamos a caminar. Hemos salido de Vila Seca. Animados por la charla. Roque es un buen conversador. Nos explica de todo, historias, chistes y alguna que otra de sus batallitas en la montaña. Nos tiene entretenidos y no pensamos en el dolor. Sin darnos cuenta hemos pasado por Salou y hemos llegado a Cambrils. En este punto nos volvemos a encontrar con el resto de la cuadrilla, Blas y Toni. Nos tienen preparado un suculento desayuno. No queremos parar mucho tiempo. Ahora cada minuto cuenta. Todo lo que recortemos lo tendremos de descanso.

Con paso cansino pero firme y sin parar, seguimos el sendero que esta vez nos acercará hasta Hospitalet de l’Infant. Nuestros inestimables amigos hoy están haciendo lo imposible por estar en más puntos de los que habíamos señalado en el plan de ruta. Lo necesitamos. Eso nos da fuerzas y tranquilidad. Durante toda la travesía estamos acompañados por camaradas, pero cuando los vemos a ellos, vemos a nuestros ángeles de la guarda, que es en lo que se han convertido durante estos días.

Paramos a comer antes de llegar a Calafat. Nuestros fieles asistentes se han despistado buscando un punto intermedio para vernos. Se ha retrasado un poco la hora de la comida. Los macarrones se tenían que acabar de hacer y nos hemos comido la ensalada en un “plis-plas”. Ellos se sienten mal. Saben que esto nos restará tiempo para descansar. Le quitamos importancia. Cogemos alguna cosa para el camino y seguimos nuestra ruta. Hemos dejado atrás unos paisajes preciosos. El mar se ha convertido en nuestro telón de fondo. Hoy parece estar enfadado. Hace mucho viento y hay veces que las olas nos salpican cuando rompen contra las rocas.

Alcanzamos la población de l’Ametlla de Mar. Es tarde y ha empezado a llover. Sigue haciendo mucho viento, estamos mojados y el frío se acusa más. Deberíamos parar. Debemos cambiarnos de ropa y mirar de entrar en calor. Darnos una pequeña tregua en este camino que ahora con el agua se está volviendo insufrible. Los ánimos decaen un poco. Hoy tendríamos que volver a hacer terapia. El cansancio y la fatiga se apoderan de nosotros y no nos dejan pensar con claridad. ¿Nos habremos equivocado? ¿Estaremos preparados para llevar a cabo estos retos? ¡Claro que sí! Nadie lo pone en duda. ¿Porque qué vamos a hacerlo nosotros? Los momentos menos buenos no pueden hacer que nuestro sueño se pierda entre las gotas de lluvia o en el mar. Hemos llegado hasta aquí y vamos a pelear por verlo hecho realidad. ¡Cueste lo que cueste! Estamos llegando a la nave nodriza. Allí nos espera ropa seca. Nos cambiamos y sin mediar palabra continuamos nuestro camino hacia l’Ampolla y otra vez no mojamos.

Se nos ha hecho muy tarde. Son más de las doce. Llueve todavía un poco. Estamos hartos de tanto viento y tanta lluvia. Ya está bien por hoy. Llegamos a Camarles y aún tenemos que cenar. Debido al tiempo, pensamos que hoy nos vendría bien una taza de caldo. Llegamos a nuestro cuartel general y nos tienen preparadas unas tazas de caldo y unas hamburguesas de lo más apetecibles. ¡Que bien nos sienta! Es como si nos hubiesen leído el pensamiento. Ha sido lo mejor de la noche. Solo queremos que este día acabe. Meternos en la cama. Cerrar los ojos y esperar que el nuevo día reponga los ánimos que hoy han quedado tan mermados.

Nos han acompañado haciéndonos el recorrido más ameno, Roque, Rustic, Alfred Miralles, Paco Estorac, Juan Perales, Nestor y Montse de la UME con sus peques y David. Muchas gracias a todos por vuestra ayuda. En este momento no tiene precio.

Hoy hemos recorrido 73,73 kilómetros en 17 horas y 50 minutos, con un desnivel positivo de 1491 metros y desnivel negativo de 1453 metros. El punto más alto del recorrido ha sido 176 metros y el más bajo 0 metros. El día ha estado muy nublado. Nos ha llovido a mares, primero llegando a l’Ametlla de Mar y después llegando a l’Ampolla.

Para cualquier información sobre la travesía ir a la etiqueta ¿Como vamos?

21 de abril de 2011

Nuestro reto más cerca, descansamos en Vila Seca.

“Sexto día. No podemos abrir los ojos. El cuerpo dolorido… las ideas difusas. Ya falta menos. Estamos en la recta final. Un solo pensamiento… en esta vida hay que perseguir los sueños. Hay que defenderlos con uñas y dientes. Nunca sabemos el tiempo que nos queda para poder realizarlos. Nosotros estamos defendiendo el nuestro. Nos está costando sangre, sudor y lágrimas. Hemos luchado duro… hemos apostado fuerte… y ganaremos. Nuestro sueño es vuestro sueño. La recompensa… la felicidad y el orgullo del trabajo bien hecho. El premio… teneros a todos vosotros cerca para compartirlo.”

Anoche era muy tarde cuando conciliamos el sueño. Esta mañana ya era de día cuando nos despertamos. Las pocas horas de descanso nos han servido para reforzar nuestros cuerpos y traer paz a nuestras almas. Qué tranquilidad. Intercambio de miradas. Estamos contentos. Nos sentimos felices. Se nos nota en la cara. Nuestros hombres de confianza, Blas, Toni y Manolo nos preparan café, nos hacen bromas de buena mañana, nos dan consejos para todo el día y también el primer empujón para salir zumbando. No nos moveríamos si no fuese por ellos.

En el día de hoy, 20 de Abril de 2011 a las 7:45, los gigantes incansables, Juan Carlos y Paco, se dirigen donde ayer dejaron la señal en el camino. Siguen recordando a su compañero. Siguen pisando fuerte. Siguen gritando a los cuatro vientos que tres eran tres. ¡Somos como los tres mosqueteros! ¡Todos para uno y uno para todos! Te echamos de menos. La sensibilidad a flor de piel. Los ojos se llenan de lágrimas. Eres fuerte y te recuperarás pronto… muy pronto. Y estarás aquí para gritar con nosotros. ¡Pase lo que pase, ya lo hemos conseguido!

Salimos de Vilanova i la Geltrú , con la mirada puesta en el próximo pueblo, Castellet. Nuestro equipo de intendencia ha decidido que este es un buen lugar para tomar el desayuno. Casi sin parar, engullimos lo que nos han preparado. Uno, dos, tres… ¡campana y se acabó! Hemos acordado que debemos recuperar tiempo. Estamos preparados para continuar y recorrer los kilómetros que nos separan hasta el pueblo de l’Arboç.

Mantenemos el paso firme. Está siendo un día sereno y apacible. Dado a las reflexiones. Nos han comentado que siguen llegando mensajes de ánimo. Están orgullosos de nosotros. De alguna manera están viviendo su sueño también. Estamos viendo nuestra ilusión reflejada en cada paso que damos. La vemos en las personas que están a nuestro lado día tras día. En las personas que desde sus casas nos envían mensajes de fuerza, de cariño y de amistad. Hacemos vivir nuestra aventura a todos los soñadores. Estamos dando a conocer nuestra fuerza de voluntad y os estamos contagiando. Todo esto no solo hace que nos olvidemos del dolor. Sino que hace que tiremos para adelante. Que veamos el camino más llano. ¡En fin! ¡Que veamos el final mas cerca!

Nuestras piernas nos llevan paso tras paso hasta la población de Santa Oliva. Nos encontramos con la mesa puesta. ¡A comer! Como siempre, saludos, choques de manos, abrazos, y mimos… muchos mimos. Damos buena cuenta de los que nos han preparado nuestros muchachos. Y con el estomago lleno emprendemos la marcha hacia Albiñana, Bonastre y la Pobla de Montornés.

Tomad buena nota de esta localidad. Para nosotros es muy importante. Nuestro querido compañero Manolo, vuelve a retomar el camino. “El ave fénix resurge de sus cenizas”. Unos tres kilómetros antes de La Pobla ha salido a nuestro encuentro. Cuando lo hemos visto llegar, no podíamos creerlo. Está loco. No, no lo está. Lo conocemos y sabemos que su sitio no está en la nave nodriza. Su sitio está junto a nosotros, recorriendo caminos. Ahora confiesa que cuando la otra noche tuvo que dejarlo, le entraron ganas de salir corriendo, de huir, de desaparecer, de olvidarse y de que todos se olvidaran de él. Suerte tenemos que aparte de un ser muy sentimental, también puede ser muy racional. ¡Es cuestión de tiempo! (se dijo). Y aquí lo tenemos. De nuevo en la brecha. Muy dolorido, eso si. ¡Animo! Los tres juntos tenemos la fuerza de un ejército y esta batalla la vamos a ganar.

Después de unos cuantos abrazos y unas cuantas lagrimillas, nos ponemos en marcha. Vamos hacia Tarragona donde como siempre, los infatigables, Blas y Toni, lo están disponiendo todo para la cena. Los padres de Paco están de vacaciones por los alrededores. Hoy nos han vuelto a honrar con su presencia. Y no han venido solos. Les han acompañado una olla llena de espaguetis y un arroz con leche que yo sé que a más de uno, le han traído recuerdos. A Manolo se las preparaba su madre. Ahora ella no está. Pero la recuerda cada día que pasa. Este sueño va también por ti, Carmen.

Estamos en marcha. La ruta nos lleva hasta Vila Seca. Es muy tarde. Son más de las dos de la madrugada. Blas y Toni están borrachos de sueño. Ellos descansan menos que nosotros, pues son los que lo preparan todo. Al levantamos y al acostarnos. Ha sido un día lleno de paz y armonía. Con emociones. Manolo ha vuelto. Ahora tres ya son tres. Solo nos queda deciros ¡Buenas noches y hasta mañana!

Hoy hemos recorrido 82,17 kilómetros en 18 horas y 38 minutos, con un desnivel positivo de 1553 metros y un desnivel negativo de 1636 metros. El punto más alto del recorrido ha sido 450 metros y el más bajo 33 metros. El día casi en su totalidad ha estado nublado y ha hecho bastante fresco.

Durante la travesía de hoy nos han acompañado, Alex y Marta, Sed de corredors.cat, y Alfred Miralles y su mujer. Estamos felices de teneros a todos tan cerca.

Queremos recordaros que nuestra travesía, es nuestro sueño. Pero también es un mensaje solidario para dar a conocer a toda Cataluña el problema del autismo a través de su Asociación Obrir-se al Món.

Este reto a punto de realizarse no hubiese sido posible sin la cooperación de nuestros colaboradores: Decathlon Sant Boi, Xarcutería Casa Escala de Gavá, Cuerpos Perfectos TV de Sabadell, la empresa de material eléctrico Electro DH de Hospitalet de Llobregat, frutería Darivofruits. S.L. de Terrassa, la Farmacia Ruano Tibau de Caldes de Montbui, la tienda Els Esports de Palau Solita, la Pastisseria Marina de Blanes, el Camping Repòs del Pedraforca de Saldes, Azul 21 de Sabadell y al Ayuntamiento de Gavá. Muchas gracias, vosotros también formáis parte de nuestro sueño.

Agradecer también la implicación de los siguientes canales y diarios: Canal Catalá Vallés, Televisió de Gavá, Cuerpos Perfectos TV de Sabadell, El 9Nou, TV3 con su programa Temps d’Aventura, Vallés Oriental TV y la revista Corricolari.

La reincorporación de nuestro compañero ha avivado la llama de la ilusión. Somos fuertes y los ánimos nos los dais vosotros. ¡Mil gracias!

Para cualquier informacíon sobre la travesia ir a la etiqueta ¿Como vamos?

20 de abril de 2011

Después de la “etapa reina de montaña” nos quedamos en Vilanova i la Geltrú.

“Después de unas horas de silencio, los murmullos anuncian que otro día comienza. La fatiga y el dolor están presentes… Muy presentes. Son ya cinco días los que hace que empezamos. Nos ronda algo en la cabeza. Hoy somos dos… y la tristeza nos invade. No podemos despertarnos, no queremos despertarnos. Debemos continuar sin nuestro gran amigo. ¡Arriba el ánimo! Tenemos que seguir por él. …con él. Aunque no nos acompañe. Aunque no oigamos sus pasos junto a nosotros. Sentimos como sus buenas vibraciones nos empujan a cumplir nuestro sueño. Sabemos que querrías estar trotando. Sabemos que estás sufriendo. ¡No te preocupes, compañero! Te llevamos en el corazón y en la mente. Y donde el viento nos lleve, allí estarás tú para verlo”.

La crónica de hoy se la queremos dedicar a nuestra gran amiga Irene Murgón. Le hubiese gustado estar en algún momento con nosotros pero no ha podido ser porque está enferma en el hospital. ¡Ánimos también para ti!

Todavía es noche cerrada. Si ayer costó ponernos en marcha, hoy un poco más. Nos duele todo el cuerpo. Hasta empieza a doler un poco el alma. Nos acordamos de esa frase “El dolor es pasajero, el orgullo es para siempre.” Pero hasta que llega el momento de enorgullecerse se pasan malos ratos. No dramatizamos. Solo pequeños comentarios de me duele esto, me duele lo otro. Pasa ese momento y lo que nos acaba de despertar son nuestros incondicionales, incansables y queridos compañeros, Blas, Toni y Manolo pendientes de nosotros. El primer café del día y algún alimento sólido para recuperar fuerzas y empezar a dar los primeros pasos.

En el día de hoy, 19 de Abril de 2011 a las 5:55, los de voluntad férrea, Juan Carlos y Paco, continúan su recorrido. Lentamente, sin prisas. Hoy tenemos que pisar más fuerte. Cuando hablamos tenemos que hacerlo más alto. Hoy corremos sin nuestro compañero. Seguiremos el sendero recordando días anteriores y, llegaremos a la Comunidad Valenciana habiendo dejado trocitos de nuestro sueño en cada árbol, en cada camino, en cada montaña, en cada playa… Recuerdos que gritan a los cuatro vientos ¡somos tres y los tres lo conseguiremos!

Tenemos mensajes vuestros en el teléfono, en el blog, en el mail. Todos ellos son para animarnos. ¡No corréis solos! ¡Estamos con vosotros! ¡Un esfuerzo más, os esperamos en la meta! Cariñosamente nos llamáis Manolator incombustible, Escuté gran corazón y Paco guía espiritual. Nos hacéis parecer de otro mundo. Os podéis imaginar el bien que nos hacen vuestros mensajes cargados de ánimos, de cariño y de fuerza. ¡Gracias por estar ahí!

Emprendemos la travesía en Montcada después de reconfortarnos los cuerpos con el ágape matinal y confortadas las almas, recordando a todos los que nos apoyan en esta contienda. El equipo de asistencia nos ha comentado que van a hacer lo posible porque las paradas sean más cortas. Necesitamos sacar tiempo de donde no lo hay. Necesitamos recuperar ese tiempo para la noche. Para poner en orden nuestros cuerpos y nuestras mentes.

Continuamos nuestro camino pasando por la sierra de Collserola, Vallvidriera y Sant Vicenç dels Horts. Nuestro equipo decide que en el próximo pueblo, Sant Climent de Llobregat , pararemos a comer. ¡Otra sorpresa! Blas, Toni y Manolo libran de cocina. Han aparecido Cristina e Itziar, la mujer y la hija de Juan Carlos. El peque, Aleix se ha quedado con los abuelos. Su madre ha hecho una tortilla de patatas a la que todos le hemos hecho la ola. Al encontrarnos con ellos, no podíamos contener la emoción. La familia es lo primero. Encontrarlos en el camino es una ráfaga de aire fresco. El abrazo de Juan Carlos y su hija será sin duda alguna un buen recuerdo para seguir con esta empresa. Tenemos los ánimos arriba. ¡Adelante!

Tras la parada para comer, nuestra aventura nos ha llevado por las poblaciones de Bruguers y Garraf. ¡Que paisajes! ¡Qué costas! El mar. Nuestro acompañante más fiel. Momentos de reflexión. Vamos acompañados por camaradas y amigos pero a veces, callamos, nos viene a la cabeza como empezó todo, pensamos en cosas importantes y en pequeñeces. Recapacitamos. Muchas emociones durante todo el día. Nos asaltan las preguntas. ¿Podremos resistir? ¡Claro que sí! Hay mucha gente que nos sigue. Mucha gente que como decíamos días atrás están pendientes de darnos empujoncitos, de hacernos reír cuando no tenemos ganas, de darnos fuerzas cuando creemos desfallecer. Nosotros somos creadores de nuestro sueño pero vosotros estáis haciendo que se cumpla. ¡Besos!

La hora de la cena la tenemos establecida en Sitges. Más emociones. La familia vuelve a atacar. Esta vez es la de Paco. Su mujer y sus hijos estuvieron con nosotros días atrás para dejarnos su mensaje de cariño y de fuerza. Esta noche sus padres y sus tíos nos acompañan. Tampoco han venido de vacío. Han montado el avituallamiento y nos han traído unas sopitas que resucitan a un muerto. ¡Que reconfortante! La comida y el cariño juntos hacen que podamos seguir con más ganas hacia el lugar del descanso de los guerreros. Nuestra casa, nuestra nave nodriza.

Es de noche y hace frío. Tenemos ganas de llegar. Nos esperan en Vilanova i la Geltrú. Ya es hora del reencuentro, estamos todo el equipo. Todo va bien pero debido al cansancio y la hora que es, se palpa un poco de tensión en el ambiente. Después de esos cinco días que han pasado hay pequeñas fricciones. Es normal. No hay gritos ni malas palabras. Solo miradas y gestos que lo dicen todo. Hacemos terapia. Hoy el día ha sido muy duro. La etapa reina de la montaña. Las fuerzas flaquean y los ánimos disminuyen pero no pasa nada, esto debe continuar. Nos tomamos un vasito de leche, nos damos besitos de buenas noches y nos disponemos a descansar. Hoy nos va a costar un poco coger el sueño. Se apagan las luces y se cierra el telón. ¡Tranquilos chicos! ¡A dormir! No preocuparos. Es la voz de nuestra conciencia que nos dice que todo está bien.

Hoy hemos recorrido 89 kilómetros en 20 horas y 7 minutos, con un desnivel positivo negativo de 3282 metros. El punto más alto del recorrido ha sido 650 metros y el más bajo 0 metros. Todo el día ha estado nublado, no ha llegado a hacer frío pero si fresquito. Bueno para nuestros hombres.

Durante todo el día se han ido incorporando amigos a la marcha. Juanma, Trepariskos y Bea, su mujer, Maite y Albert, Baldiri, Senserich y Rustic, Lola y Mari, Olga y Juan Cabo, Marcos, la televisión de Gavá, Raquel y José Luis con sus pequeñines Hector y Hugo, Joseph Mª de la UME, Robert, Pepi y Alberto y Antonio y Pepita. Todos ellos han estado con nosotros. A veces esto parece Forrest Gump. Bautista, el fisio, esta noche también ha venido a tratar de recomponer nuestros cuerpos desmontados ¡Os estamos muy agradecidos! Esto se acaba y vosotros no os podéis imaginar lo que nos estáis ayudando.

Estamos un poco “tocados” por el cansancio de estos días. No preocupados ni enfadados. Solo cansados. Tratamos de coger fuerzas y continuar.

Para cualquier informacíon sobre la travesia ir a la etiqueta ¿Como vamos?

19 de abril de 2011

Hemos alcanzado el Ecuador de nuestro sueño, Montcada.

“Ha vuelto a salir el sol. Ya llevamos cuatro días. Primer intento… Cuesta… Una canción nos ronda… Hoy no me puedo levantar… Es cierto. Estamos doloridos. El cansancio nos puede. ¡Eh! Venga, arriba. Un pie, otro pie. ¡Chicos! Aún estamos aquí. El corazón lo tenemos intacto. El orgullo también. ¡Adelante! Nos espera la recompensa de los campeones. De los que no se rinden. De los que luchan hasta el final. Ver cumplido nuestro sueño y poder daros un trocito de él a cada uno de vosotros.”

Aún no es de día. Hoy está costando más de lo habitual ponernos en pié. Todos acusamos el cansancio. No dormimos mucho. La cabeza no está muy despierta y los pensamientos son un poco turbios. Lo que no cambia es la actitud de nuestro equipo de asistencia, los de rápido proceder, Blas y Toni. Gracias a ellos, sale el sol todos los días. Nos dan de comer y de beber, pero sobre todo ese cariño y ese amor que tanto nos alimenta. ¡Gracias por vuestra paciencia!

Hoy, 18 de Abril de 2011 a las 5:40, los devoradores de kilómetros, Juan Carlos, Manolo y Paco, proceden a continuar la vereda que llevan construyendo desde que partieron de la frontera francesa. Cada día cuesta más que el anterior. Se han propuesto cruzar Cataluña y lo harán. En cada pueblo por el que pasan se encuentran compañeros que como ellos, irían tras su sueño, pero ahora los ayudan a ellos a conseguir el suyo.

Suenan los teléfonos. ¿Cómo vais? ¿Dónde estáis? ¡Estamos con vosotros! Tenemos amigos que nos esperan en cada rincón, donde menos te lo esperas, para dar unos pasos juntos. A veces kilómetros y kilómetros. Nos están dando lo mejor de ellos y están haciendo que florezca y crezca lo mejor de nosotros. Nos dan confianza y eso hace que saquemos fuerzas cuando los ánimos flaquean.

Salimos de Tordera con el estómago lleno y el corazón pleno de ilusión. Pasamos por Hortsavinyà y Vallgorguina. Nuestros asistentes nos llaman. Nos comentan que se hace tarde para comer y que aprovechando que estamos en la Serra del Montnegre lo haremos en el Santuario del Corredor. Es primavera y toda la montaña esta vestida de verde. Verde esperanza. Nos ayuda a la meditación. A la concentración. A soñar despiertos. A no tener una sola duda que nos está costando pero que lo estamos consiguiendo.

Cuando llegamos al susodicho paraje. Como siempre. La mesa puesta y la comida apunto de servir. Esta vez nuestros fieles ayudantes han tenido menos trabajo. Clemen, la mujer de Blas, Mari, la de Manolo, su hija Jessica, su yerno Raúl y su nieto Joel se han presentado con la comida hecha. Empanadillas, tortilla de patatas, libritos de lomo y pastelitos. También nos ha acompañado, Angela, una amiga de Paco. Ella también es corredora y no ha parado ni un momento de decir la envidia que sentía. Cuando los tres guerrilleros hemos llegado, solo hemos podido exclamar: ole, ole y ole. Ha sido una comida diferente, familiar y emotiva. Pretendían darnos aliento nuevo y lo han conseguido.

Después de comer, mientras vamos camino del Coll de Parpers, pasando por Can Bordoi, hemos comentado la suerte que tenemos. Unos amigos estupendos que nos acompañan en todo el recorrido y unas familias que se preocupan por nosotros, pero sobre todo unos incondicionales, Blas y Toni, que no tienen precio. Nos dan de comer y de beber. Ellos nos lo dan todo, son lo siguiente a amigos, hacen de padre y madre. Son nuestro paño de lágrimas. Nos alientan y nos miman. Nos dan calor y cariño. Cuidan de que no nos falte ni el mínimo detalle. Pero también nos riñen y nos ponen en nuestro lugar cuando las cosas se ponen serias. Ellos también notan el cansancio pero solo se les nota en sus rostros, un poco demacrados. Cuando empieza el día son los primeros que se levantan, durante el día están ahí para lo que haga falta y cuando llega la noche están ahí para arroparnos y darnos el besito de buenas noches. En este capitulo de nuestra aventura queremos agradecerles lo que están haciendo por nosotros, se ofrecieron a estar aquí con nosotros a sabiendas que no iba a ser fácil, pero aquí están. Arrimando el hombro y lo que haga falta. De verdad y con el corazón, si no fuese por vosotros no estaríamos aquí. Solos, no solo no lo lograríamos, quizás no hubiésemos ni empezado.

Tras esta reflexión seguimos nuestro camino hacia el Coll de la Font de la Cera. Llegan nuestros hombres a repostar. Otra sorpresa, esta un poco triste. Una baja inesperada, Manolo tiene que dejar la travesía, no sabemos si de momento o hasta el final. El dolor no le permite continuar. Tiene el dedo pequeño del pié destrozado. En carne viva. El desanimo se palpa en el ambiente. Ya lo sabíamos, esto podía pasar. A cualquiera. Paco y Juan Carlos no saben que hacer. Ya lo dijimos, si esto se pone feo siguen los que estén en condiciones de hacerlo. Debemos continuar porque ahora el principal motivo por el que debemos llegar a Ulldecona, eres tú, Manolo. ¡A por nuestro sueño!

Lo positivo es que, como dice Manolo, el equipo lo formábamos tres y dos y ahora lo formamos dos y tres. Más manos para todas las tareas en la nave nodriza. Por lo menos de momento. Cuando se reponga un poco seguramente nos deleitará alguna parte del recorrido con su cuerpo serrano.

Y finalmente nos dirigimos hacia Montcada, que es donde haremos noche. No era nuestro destino final, pero las cosas no siempre salen como se planean en un principio. Los tiempos de parada estipulados se hacen más largos de lo planeado, estamos doloridos, estamos un poco tristes por lo ocurrido y necesitamos descansar más y reponer fuerzas.

Hoy hemos recorrido 86,80 kilómetros en 19 horas y 20 minutos, con un desnivel positivo de 2150 metros y un desnivel negativo igual. El punto más alto del recorrido ha sido 632 metros y el más bajo 14 metros. El día ha sido soleado, hemos pasado un poco de calor, pero cuando pasamos por una zona más umbría hace más bien frío.

Hoy nos han acompañado, Ramón, José Mª y Mónica, que tenían preparado un puesto de avituallamiento en la Conrrería, Xavi Moll, el incondicional, Agustín y Flori, Marc y Oscar, Josep, Benjamí, Manolo y Angel del CAC y Juan Carlos. Sabéis que os estamos muy agradecidos a todos. Nos transportáis en una nube que el viento transportará a su destino.

Los ánimos están un poco bajos por lo sucedido. Pero este suceso será el que nos haga llegar a los tres juntos al final.

Ir a pestaña ¿Como vamos? para ver horarios proyectados para siguientes días.